Eran las 18:45 horas de una tarde helada en Westbeth Artists Community cuando el vapor de las alcantarillas inundó Perry Street. El village halloween parade nueva york origen se remonta a octubre de 1974, cuando el marionetista Ralph Lee organizó una modesta caminata teatral de vecinos que hoy reúne a 50.000 disfrazados.
Llevo años persiguiendo sombras por el mundo y cenando en puestos de callejón. Sin embargo, pocos rincones transmiten la pulsión creativa de estas manzanas de adoquines cuando cae la noche del 31 de octubre.
¿Cómo nació el Village Halloween Parade de Nueva York en 1974?
El Village Halloween Parade de Nueva York nació exactamente en 1974 de la mano del marionetista y diseñador Ralph Lee. Lo que empezó como un modesto paseo familiar entre los patios del complejo artístico de Westbeth se transformó en la mayor celebración nocturna al aire libre del planeta.
Lee confeccionó gargolas de cartón piedra, esqueletos articulados de maderay convocó a los niños del barrio para una caminata teatral sin presupuesto. Aquella primera edición reunió apenas a 100 vecinos entre risas y candiles de queroseno.
Marcus Vance, titiritero veterano y residente de Greenwich Village desde 1972, me contó los detalles mientras compartíamos un café amargo en Bleecker Street. «Ralph no quería un espectáculo para vender entradas, quería que los monstruos del barrio saludaran a los vecinos desde las ventanas», me explicó Vance.
Al año siguiente, la productora cultural Jeanne Fleming asumió la gestión del evento. Su visión transformó un juego comunitario en una plataforma de expresión bohemia, integrando a colectivos teatrales, bandas de percusión y artistas del movimiento gay local.
Al igual que ocurrió con la evolución de la primera casa encantada comercial de la historia, el teatro de calle neoyorquino demostró un poder de convocatoria imparable. En menos de una década, el desfile rebasó cualquier previsión municipal.
¿Cuál era la ruta original del desfile en Greenwich Village?
La ruta original de 1974 recorría únicamente un puñado de manzanas residenciales entre Jane Street, Bethune Street y la plaza de Washington Square Park. En 1985, ante el volumen multitudinario de asistentes, el ayuntamiento trasladó el evento a la Sexta Avenida.
Aquel cambio de itinerario salvó al desfile del colapso de tráfico, pero alteró su carácter íntimo. El trazado actual discurre desde Spring Street hasta la calle 16, abarcando más de un kilómetro y medio de asfalto custodiado por vallas metálicas.
Cometí el error de principiante en mi primera visita a la ciudad. Leí una guía de viajes antigua y me planté a las siete de la tarde en Washington Square Park esperando ver el inicio del recorrido. Solo encontré a dos estudiantes vestidos de vampiro comiendo pizza fría en un banco.
El desfile ya no desemboca en la emblemática plaza desde hace cuatro décadas. A diferencia del fenómeno de masas que presencié al investigar sobre Halloween en Japón, la comitiva neoyorquina avanza hoy en línea recta bajo la mirada de dos millones de espectadores.
¿Cómo participar gratis en el desfile de Halloween de Nueva York?
Para participar gratis en el desfile solo necesitas acudir disfrazado a la esquina de Sixth Avenue con Canal Street a las 18:30 horas el 31 de octubre. El acceso para caminantes es libre sin inscripción previa, mientras que ver el desfile como espectador desde la acera no cuesta un solo dólar.
Las normas son estrictas para quienes se suman a la marcha: resulta obligatorio ir caracterizado con un disfraz completo. Quienes acuden con ropa de calle son desviados por la policía hacia las zonas de público.
Si prefieres observar sin apretones, el mejor tramo se sitúa entre las calles 14 y 16, cerca del final del recorrido. Allí la multitud se dispersa y es posible fotografiar a las marionetas gigantes a escasa distancia.
Para moverte por la zona, el billete sencillo de metro cuesta 2,90 dólares mediante el sistema OMNY. Es aconsejable evitar las estaciones de West 4th Street y Spring Street entre las 19:00 y las 21:00 horas por la saturación de viajeros.
¿Qué parte de Greenwich Village conserva el espíritu underground?
El espíritu underground original de 1974 sobrevive fuera del tramo comercial de la Sexta Avenida, concentrándose en Perry Street y St. Luke’s Place. En estos callejones de adoquines, los vecinos montan altares privados y performances comunitarias lejos de los focos de las cadenas de televisión.
Alejarse dos manzanas al oeste de la arteria principal permite redescubrir la atmósfera bohemia que fascinó a Ralph Lee. Las fachadas de piedra rojiza lucen telarañas reales, calabazas talladas a mano y velas de cera de abeja en las escalinatas.
Mientras exploraba historias en los cementerios más terroríficos del mundo, aprendí que la autenticidad suele refugiarse en los márgenes. En Greenwich Village ocurre lo mismo cuando la medianoche dispersa la gran comitiva.
Terminé la jornada en Blind Tiger Ale House, en Bleecker Street, pagando 9 dólares por una cerveza artesanal de calabaza. A mi lado, un actor vestidode esqueleto y una mujer con máscara de papel maché discutían sobre el impacto del turismo de masas en el barrio.
El desfile ha cambiado, se ha vuelto gigantesco y patrocinado, pero la necesidad humana de ponerse una máscara y marchar en la penumbra permanece intacta. ¿Dónde vivirás tú el próximo Halloween?