Vale, lo admitimos… esta tarta de cerebro para Halloween es un poco perturbadora. Pero también es tan dulce, tan jugosa y tan divertida de preparar que no vas a poder resistirte a hacerla (y a comértela).
Perfecta para ser el postre estrella de cualquier mesa terrorífica, lo mejor de esta receta es que no necesitas horno, es súper fácil de montar y encima es un planazo para hacer con niños. Porque sí, ensuciarse las manos haciendo cerebros es Halloween en estado puro.
¿Vamos a crear esta delicia espeluznante? ¡Pues manos a la masa (cerebral)!
Ingredientes (para 6 personas valientes)
- 300 g de bizcochos de soletilla
- 250 g de queso crema
- 50 g de mermelada de fresa
- 30 g de azúcar glas
- Colorante alimentario rojo y rosa (al gusto)
- 100 ml de sirope de fresa (el toque sangriento total)
- 100 g de fondant blanco (opcional, pero divertido)
Tiempo aproximado
Preparar y montar: 20 minutos
Refrigerar: 20 minutos
Total: en 40 minutos tienes un cerebro en tu nevera listo para asustar… y conquistar.
Cómo preparar la tarta de cerebro paso a paso
Desmigaja bien los bizcochos con las manos en un bol grande.
Añade el queso crema, la mermelada de fresa y unas gotitas de colorante rojo. Mezcla hasta que se forme una masa compacta y con ese tono «carne zombie» que buscamos.
Cubre un bol pequeño con film transparente y rellénalo con la masa, presionando bien para que no queden huecos. Envuelve y mete en la nevera unos 20 minutos.
Hora de darle forma y decorarlo
En otro bol, mezcla el resto del queso crema con el azúcar glas y unas gotitas de colorante rosa.
Pon esta mezcla en una manga pastelera con boquilla pequeña.
Desmolda el cerebro sobre una bandeja. Con las manos, termina de darle esa forma tan característica (¡sí, es un cerebro, cuanto más imperfecto mejor!).
Marca la línea central que separa los hemisferios.
Usa la manga pastelera para dibujar los surcos del cerebro. Hazlos irregulares y muy serpenteantes.
Si usas fondant, crea tiritas finas y colócalas encima simulando los pliegues.
El momento más divertido: ¡la sangre!
Pinta el cerebro con sirope de fresa. Puedes ayudarte de un pincel o una cuchara para que el sirope caiga en las hendiduras y gotee de forma natural. Cuanto más asqueroso parezca… ¡mejor!
Y si quieres coronarlo, clava un cuchillo de plástico (limpio, por favor) en el centro del cerebro. Puro espectáculo.
Ideas extra mundohalloween para tunear tu cerebro dulce
- ¿Un cerebro alien? Usa colorante verde o azul y añade sprinkles brillantes.
- ¿Un cerebro sangriento deluxe? Mezcla el sirope de fresa con un pelín de mermelada para textura.
- ¿Un cerebro realista? Pon el bizcocho sobre un plato negro con hielo seco o telarañas falsas alrededor.
Este pastel no solo queda increíble en fotos… también está buenísimo. La mezcla de bizcocho, queso crema y mermelada es un triunfo asegurado.
Así que ya sabes: este Halloween, ¡deja que el postre también de miedo!