Hay postres que no solo están ricos… también te sacan una sonrisa nada más verlos. Y estos cupcakes momia son exactamente eso: tiernos, simpáticos y perfectos para poner un toque divertido (y un poquito terrorífico) a tu mesa de Halloween.
Son facilísimos de hacer, con ingredientes sencillos y lo mejor de todo: decorarlos es pura diversión. Da igual que los prepares con niños, amigos o solo por gusto… estas momias comestibles se roban el protagonismo.
¿Vamos a darles vida? ¡Manos a la masa!
Ingredientes para 12 cupcakes
- 115 g de mantequilla (a temperatura ambiente)
- 110 g de azúcar
- 2 huevos
- 135 g de harina de repostería
- 8 g de levadura química
- 60 ml de leche (a temperatura ambiente)
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
Para la decoración momia total
- 200 g de fondant blanco
- 150 g de buttercream (de vainilla o chocolate blanco)
- Ojos de azúcar (o mini chispas de chocolate)
Tiempo aproximado
Preparar la masa: 30 minutos
Hornear: 20 minutos
Decorar: lo que te diviertas (aprox. 30 minutos)
Cómo preparar los cupcakes momia paso a paso
Precalienta el horno a 180°C y coloca cápsulas de papel en tu bandeja de cupcakes.
Bate la mantequilla con el azúcar hasta que quede una mezcla cremosa.
Añade los huevos de uno en uno y luego la vainilla.
Tamiza la harina con la levadura y ve incorporándola poco a poco alternando con la leche. Mezcla suavemente hasta que la masa esté lista.
Llena las cápsulas hasta la mitad y hornea durante 18-20 minutos. Cuando al pinchar salga limpio… ¡listos!
Déjalos enfriar completamente sobre una rejilla antes de ponerte creativo.
Cómo convertir tus cupcakes en momias adorables
Estira el fondant blanco y corta tiras de 1 cm de ancho.
Cubre cada cupcake con una fina capa de buttercream (así se pegan las vendas).
Coloca las tiras de fondant de forma desordenada, cruzadas, dejando huecos entre ellas. No busques perfección… cuanto más caótico, ¡más momia!
Coloca los ojos de azúcar o las chispas de chocolate entre las vendas.
Recorta los sobrantes de fondant y ajusta las tiras a tu gusto.
Y listo… ¡momias listas para conquistar la merienda!
Ideas extra para personalizarlos
- Momias de colores: usa fondant verde, morado o naranja.
- Ojos brillantes: píntalos con un poco de colorante comestible.
- Vendas diferentes: usa regaliz blanco o incluso glaseado en tiras.
¿Cuándo prepararlos?
Son ideales para una fiesta de Halloween, para una merienda especial o incluso para regalar en cajitas bonitas. Aguantan bien fuera de la nevera si no hace calor.
Y sí… te dará un poco de pena comértelos al principio. Pero te aviso: una vez muerdas el primero, no hay vuelta atrás.