¿Quién dijo que en Halloween todo tiene que dar miedo? Estos cupcakes fantasma son la prueba de que también se puede triunfar con un postre tan mono como delicioso. Son súper fáciles de preparar, perfectos para hacer con niños y lo mejor… ¡quedan tan graciosos que te dará pena comértelos! (solo al principio, luego caen uno tras otro).
Son ideales para decorar tu mesa, regalar o simplemente disfrutar en casa en modo tarde de cocina divertida. ¿Vamos a prepararlos?
Ingredientes para los cupcakes (12 unidades aprox.)
- 3 huevos grandes
- 200 g de azúcar
- 120 ml de aceite de girasol
- 200 g de harina de repostería
- 8 g de levadura química
- 120 ml de leche
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 1 pizca de sal
Para la decoración fantasmal
- 150 g de buttercream (o nata montada)
- 100 g de fondant blanco
- Rotulador comestible negro (para ojos y boca)
- Sprinkles o decoraciones extra (opcional)
Tiempo aproximado
Preparar masa: 40 minutos
Hornear: 20 minutos
Decorar: lo que te diviertas (aprox. 20 minutos)
Cómo preparar los cupcakes fantasma paso a paso
Precalienta el horno a 180°C.
Bate los huevos con el azúcar hasta que estén bien cremosos.
Añade el aceite y la vainilla y sigue batiendo.
Tamiza la harina, la levadura y la sal. Añade poco a poco a la mezcla alternando con la leche.
Reparte la masa en las cápsulas llenando 2/3 de su capacidad.
Hornea durante 18-20 minutos. Cuando estén listos, deja enfriar completamente sobre una rejilla.
Cómo convertir tus cupcakes en pequeños fantasmas adorables
Estira el fondant blanco con un rodillo y corta círculos de unos 12 cm de diámetro.
Cubre cada cupcake con una montañita de buttercream o nata montada (será la base sobre la que apoye el fantasma).
Coloca el círculo de fondant encima, dejándolo caer sin miedo para que cree pliegues como si fuera una sábana.
Dibuja los ojos y la boca con un rotulador comestible. Y si quieres darles personalidad, ¡haz caras diferentes en cada uno!
Ideas extra para decorar tus fantasmas
- Añade sprinkles o mini decoraciones de Halloween (murciélagos, calabacitas, sombreros…).
- Pinta las mejillas con un poco de colorante en polvo rosa para que parezcan tímidos.
- Haz fantasmas coloreados usando fondant de colores o pintando parte de las sábanas.
Cómo presentarlos para que todo el mundo diga “oooooh”
Colócalos sobre una bandeja decorada con telarañas falsas, mini calabazas o unas cuantas velitas LED alrededor. Perfectos para una merienda de Halloween, una mesa dulce o para sorprender a los pequeños monstruos que pasen por tu casa en busca de caramelos.
Eso sí… prepárate para que nadie quiera comérselos de lo bonitos que quedan (hasta que prueben el primero, claro).