Si hay un clásico que nunca falla en Halloween, son los postres con forma de monstruo. Y estos cupcakes Frankenstein son, sin duda, de lo más top para llenar tu mesa de dulces terroríficos… ¡y adorables!
Además de estar buenísimos (porque llevan bizcocho de chocolate y buttercream de menta, combo ganador donde los haya), son súper fáciles de hacer y perfectos para preparar con niños. Eso sí, aviso: la parte de decorarlos se convierte rápidamente en competición por ver quién crea el Frankenstein más feo… o el más loco.
¿Te animas a darles vida?
Ingredientes (para 12 cupcakes monstruosos)
Para los cupcakes:
- 95 g de harina de repostería
- 40 g de cacao en polvo
- ¾ cucharadita de levadura química
- ½ cucharadita de bicarbonato sódico
- ¼ cucharadita de sal
- 2 huevos
- 100 g de azúcar blanco
- 100 g de azúcar moreno
- 80 ml de aceite de girasol
- 120 ml de yogur griego natural
- 2 cucharaditas de esencia de vainilla
Para la buttercream verde:
- 200 g de mantequilla a temperatura ambiente
- 600 g de azúcar glas
- 4-6 cucharadas de leche o nata
- Aroma de menta (opcional pero le queda brutal)
- Colorante verde
Para decorar:
- Ojos de azúcar
- Escamas de chocolate (para el pelo despeinado de Frankenstein)
- Pajitas, regaliz o bastones de caramelo (para los tornillos del cuello)
Cómo hacer cupcakes Frankenstein paso a paso
1. Preparamos el bizcocho (y el olor ya empieza a ser de otro mundo)
→ Precalienta el horno a 180 ºC y prepara tu bandeja con cápsulas de papel.
→ Mezcla por un lado los ingredientes secos (harina, cacao, levadura, bicarbonato y sal) y por otro los húmedos (huevos, azúcares, aceite, yogur y vainilla).
→ Junta ambas mezclas sin batir demasiado. Solo lo justo.
→ Rellena los moldes hasta la mitad y hornea 18-20 minutos. Palillo limpio = cupcakes listos.
→ Deja enfriar (importantísimo para que luego no se derrita la buttercream).
2. Vamos con la buttercream verde radioactiva
→ Bate la mantequilla hasta que esté muy cremosa.
→ Añade el azúcar glas poco a poco y sigue batiendo.
→ Incorpora el colorante verde y el aroma de menta. Aquí el truco es conseguir un verde potente estilo monstruo de laboratorio.
→ Mete la crema en una manga pastelera y reserva un poquito para los detalles finos (cicatrices, bocas, cejas… lo que se te ocurra).
3. Decoramos nuestros Frankys comestibles
→ Cubre cada cupcake con la buttercream formando una especie de cilindro gordito (esto será su cara).
→ En la parte superior, pon las escamas de chocolate para el pelo despeinado.
→ Coloca los ojos de azúcar bien grandes (cuanto más descolocados, más gracioso queda).
→ Pincha un trocito de pajita o regaliz a cada lado de la cara para simular los tornillos del cuello.
→ Y remata dibujando cicatrices o bocas con la buttercream que reservaste.
Ideas extra para darle más rollo a tus cupcakes Frankenstein
- Usa sprinkles rojos o mermelada para simular sangre (si quieres versión monstruo creepy total).
- Haz mini Frankensteins con magdalenas pequeñas.
- Añade narices, verrugas o colmillos si te vienes arriba con el fondant.
Resultado: unos cupcakes de Frankenstein tan simpáticos que dan pena comérselos… pero no demasiada.
Perfectos para decorar la mesa de Halloween, para fiestas de cole, para regalar o para merendar viendo pelis de miedo.
Y lo mejor de todo: no necesitas ser un experto en repostería. Estos cupcakes son fáciles, resultones y siempre arrancan sonrisas (o carcajadas) nada más verlos.
¿Preparado para crear tu propia colección de monstruitos? ¡Saca la manga pastelera y a darles vida!