Hay olores que te abrazan nada más entrar a casa… y el de estas galletas de jengibre es de esos que te hacen sonreír sin querer. Además, son tan fáciles de hacer y tan divertidas de decorar que se convierten en planazo automático de Halloween.
Perfectas para preparar con niños, para regalar, o para montar una merienda temática de las que quedan en el recuerdo. Y lo mejor: puedes hacer murciélagos, fantasmas, momias, calabazas… lo que te dé la gana.
Vamos al lío, que estas galletas lo merecen.
Ingredientes para las galletas
- 125 g de mantequilla a temperatura ambiente
- 100 g de azúcar moreno
- 1 huevo
- 90 g de miel
- 400 g de harina de trigo
- 1 cucharadita de levadura en polvo
- 1 cucharada de canela molida
- 2 cucharaditas de jengibre en polvo
- 1/2 cucharadita de clavo de olor molido
- 1/2 cucharadita de nuez moscada
- Una pizca de sal
Para decorar
- 1/2 limón
- 150 g de azúcar glas
- Colorantes alimentarios (opcional)
- Caramelos de colores
- Rotuladores de tinta comestible
- Perlas de chocolate
Tiempo total aproximado
Preparar la masa: 15 minutos
Reposar en nevera: 30 minutos
Hornear: 12-15 minutos
Decorar: 20 minutos
Total: 1 hora y 15 minutos de cocina con olor a Halloween puro.
Cómo hacer las galletas de jengibre para Halloween paso a paso
Empieza batiendo la mantequilla con el azúcar moreno hasta que te quede una mezcla cremosa. Añade el huevo y la miel y sigue batiendo.
En otro bol, tamiza la harina, la levadura y todas las especias (canela, jengibre, clavo y nuez moscada). Incorpora poco a poco a la mezcla líquida hasta tener una masa que no se pegue.
Envuelve en film y deja reposar en la nevera 30 minutos (esto ayuda a que luego las galletas no pierdan la forma al hornear).
Pasado ese tiempo, estira la masa con un rodillo hasta que tenga unos 5 mm de grosor. Corta tus formas de Halloween favoritas: calaveras, murciélagos, fantasmas…
Precalienta el horno a 180°C, coloca las galletas en una bandeja con papel de horno y hornea durante 12-15 minutos. Sácalas cuando los bordes estén doraditos y deja que se enfríen sobre una rejilla.
Cómo decorar las galletas y darles vida monstruosa
Para hacer la glasa, exprime el limón y mézclalo con el azúcar glas hasta que tengas una pasta espesa. Si quieres más color, añade colorantes alimentarios y divide en varios boles.
Con una manga pastelera (o una bolsa con una esquinita cortada) dibuja los detalles: ojos, bocas, cicatrices…
Usa rotuladores comestibles para los detalles más finos y completa con perlas de chocolate o caramelos para darles vida.
Ideas terroríficas para decorarlas
- Momias: tiras de glasa blanca por toda la galleta y ojitos asomando.
- Esqueletos: dibuja costillas y calaveras con glasa blanca.
- Fantasmas: cúbrelas de blanco y ponles una carita simpática o terrorífica.
- Calabazas: glasa naranja, ojos y bocas en negro, ¡clásico que nunca falla!
¿Cuándo preparar estas galletas?
Son perfectas para una fiesta de Halloween, para preparar con peques en casa, para regalar en bolsitas bonitas o simplemente para acompañar una tarde de peli y manta.
Y ya sabes… si las sirves con una taza de chocolate caliente o un café especiado, el combo es absolutamente mágico.