En Escocia, Halloween se celebra con disfraces, niños haciendo “guising” (trucos o canciones para ganarse los dulces) y juegos clásicos como el “apple dookin’”, pero también conserva guiños muy antiguos ligados a Samhain / Samhuinn, la noche en la que, según la tradición, “lo invisible” estaba más cerca.
De Samhain a Halloween: por qué Escocia tiene tanto que ver con Halloween
Halloween no “nació en Hollywood”. Bebe de celebraciones celtas y gaélicas que marcaban el final de la cosecha y la entrada en el invierno. En Escocia (y también en Irlanda y la Isla de Man), esa noche se asocia con Samhain y su versión en gaélico escocés Samhuinn, y con costumbres populares que han ido cambiando con los siglos.
De hecho, la palabra “Halloween” viene del escocés, como forma abreviada de All Hallows’ Eve (la víspera de Todos los Santos). Dicho de otra manera, el nombre moderno de la fiesta tiene acento escocés.
Tradiciones escocesas que siguen vivas (o han sobrevivido de otra forma)
Guising, dulces sí, pero con mérito
Lo de ir puerta por puerta existe, sí, pero en Escocia lo típico es el guising. Los peques (y no tan peques) van disfrazados y hacen una mini actuación para ganarse la recompensa. Puede ser un chiste, una canción, un poema o un truco sencillo.
Nabos tallados, el terror antes de que la calabaza se hiciera famosa
Antes de que la calabaza se comiera el mundo, en Escocia se tallaban nabos (neeps) con caras raras para hacer linternas. Quedan más siniestros que una calabaza, también te digo. Y sí, son más duros de vaciar, pero por eso mismo tienen ese punto de tradición “de verdad”.
Además, estas linternas se usaban con la idea de ahuyentar espíritus. No era decoración mona. Era un “por si acaso” en toda regla.
Apple dookin, manzanas, agua y risas aseguradas
El apple dookin’ (bobbing for apples) es un clásico. Un barreño con agua, manzanas flotando y el reto de morder una sin usar las manos. Es de esos juegos que empiezan con risas y acaban con alguien empapado jurando que “no pensaba meter tanto la cara”.
Adivinaciones y juegos para “cotillear” el futuro
Halloween en Escocia también tenía (y conserva en versión folclórica) un lado de adivinación. Dos ejemplos muy conocidos:
Arrancar un tallo de col rizada (kale) a ciegas, una tradición que aparece incluso en textos clásicos escoceses. Se interpretaba la forma y la “tierra pegada” para imaginar cómo sería la futura pareja.
Quemar frutos secos (nueces o castañas) con nombres y ver cómo reaccionan en el fuego. Si “se llevan bien”, buena señal. Si salen disparadas cada una por un lado, pues mira, igual el universo ya te está evitando un drama.
Halloween moderno en Escocia, planes y ambiente real
Samhuinn Fire Festival en Edimburgo
Si te apetece ver un Halloween con estética ritual, música, fuego y teatro, en Edimburgo se celebra el Samhuinn Fire Festival, organizado por la Beltane Fire Society. Es un evento grande, con puesta en escena y simbología de cambio de estación. Ojo porque suele tener mucha demanda.
Ghost tours y cementerios con historias que no se apagan
Edimburgo tiene ese tipo de casco antiguo que, aunque vayas a plena luz del día, ya te sugiere “aquí han pasado cosas”. En Halloween se disparan los ghost tours, rutas nocturnas y visitas a rincones históricos con leyendas. Hay tours muy teatrales y otros más “historia oscura”. Tú eliges el nivel de susto.
Cosas que necesitas saber si quieres vivir Halloween en Escocia
- Lleva algo para el frío y la lluvia, aunque “parezca que no”. Escocia en octubre no suele perdonar.
- Si vas a eventos grandes tipo Samhuinn, mira entradas y normas con antelación.
- Para el guising, lo típico es que haya un “numerito” corto. No hace falta ser artista, pero una rima o un chiste salva la noche.
- Si te da por el nabo tallado, consejo de amigo: herramientas decentes y paciencia. El nabo no se deja dominar fácil.
A mí lo que me gusta de Escocia es que Halloween no se siente como un disfraz “pegado” a la fuerza. Tiene continuidad. Tiene raíz. Y eso, para una noche de brujas, le queda peligrosamente bien.