Todavía recuerdo la fascinación de llenar mi primera bolsa de caramelos hasta que las asas rotas amenazaban con arruinar la noche. Si hubiese hecho eso mismo en ciertas calles de Virginia, a mi catorce cumpleaños habría tenido que sumarle una visita a la comisaría.
Esto es algo que no todo el mundo sabe, pero en varias localidades norteamericanas pedir golosinas siendo adolescente es una infracción castigada por la ley. Si has venido buscando Halloween de verdad, ponte cómodo: yo pongo el ambiente mientras exploramos estas insólitas normas. Puedes leer más sobre esto en Todo sobre la tradición de la.
¿En qué ciudades está prohibido el truco o trato para adolescentes y cuáles son las multas?
Las ciudades donde está prohibido el truco o trato a adolescentes se concentran en estados como Virginia, Illinois y Nueva Jersey, imponiendo límites de edad entre los 12 y 14 años. Las sanciones económicas para quienes incumplen estas ordenanzas oscilan entre los 100 y 250 dólares por infracción.
El caso más famoso es el de Chesapeake (Virginia), una localidad que aprobó en 1970 una norma draconiana para frenar a los chicos mayores. La ley castigaba a cualquier joven mayor de 12 años sorprendido pidiendo golosinas con multas de 100 dólares o hasta seis meses de cárcel.
Tras décadas de burlas internacionales, el concejo municipal modificó la ordenanza en 2019. Elevaron el límite a los 14 años y eliminaron la pena de prisión, sustituyéndola por una sanción administrativa de 250 dólares.
¿Por qué existe una edad límite para pedir caramelos en Estados Unidos?
Las autoridades locales impulsaron estas restricciones durante los años 70 y 80 para evitar altercados nocturnos. Los vecinos protestaban por la presencia de jóvenes de 16 y 17 años sin disfraz que quitaban los dulces a los niños más pequeños.
En la ciudad de Belleville (Illinois), la alcaldía aprobó en 2008 la llamada Ordenanza del Hombre del Saco. Esta norma prohíbe participar en el recorrido a cualquier estudiante que supere el octavo grado (aproximadamente 13 años de edad).
La intención original de los concejales no era encarcelar adolescentes, sino brindar a la policía local una herramienta legal para disuadir grupos conflictivos. Sin embargo, el efecto colateral fue la penalización de una tradición comunitaria pacífica.
Las ordenanzas de Halloween más extrañas que siguen vigentes
Además del límite de edad, municipios como Hampton, Newport News y Portsmouth imponen un estricto toque de queda fijado a las 20:00 horas. Cualquier menor que permanezca en la vía pública pasadas esa hora se expone a una **citación policial**.
En el municipio de Upper Deerfield (Nueva Jersey), los concejales establecieron el límite a las 19:00 horas para los mayores de 12 años. Asimismo, prohíben llevar **máscaras completas** que oculten el rostro antes de que se ponga el sol.
A pesar de la severidad del texto legal, la aplicación de la **multa de 100 dólares** es poco frecuente. Los agentes de patrulla suelen limitar su intervención a una **advertencia verbal** para que los chicos regresen a sus casas.
¿Tienen sentido las restricciones de edad en la noche de difuntos?
Me cuesta imaginar mi propia adolescencia sin la emoción de disfrazarme al caer la noche junto a mis amigos. Intentar frenar la ilusión mediante **decretos municipales** parece una medida desproporcionada para resolver tensiones de convivencia puntual.
Porque Halloween, bien vivido, es mucho más que una noche de disfraces para niños de primaria. Es un espacio compartido donde **jóvenes y adultos** pueden celebrar la fantasía sin preocuparse por la fecha del carné de identidad. Puedes leer más sobre esto en ¿Por qué se celebra Halloween? El.
La próxima vez que veas a un chico alto llamando a tu puerta con un disfraz improvisado, regálale una sonrisa y un par de chocolates. Al fin y al cabo, siempre será preferible verlos disfrutar en la calle que perdiendo la magia del otoño.