¿Quién dijo que las momias solo viven en las pirámides? En Halloween se escapan… ¡y acaban en tu cocina! Y lo mejor de todo es que estas galletas de momia no asustan nada, más bien provocan un «awww» antes de un gran bocado.
Son perfectas para preparar en casa, súper fáciles, divertidas de decorar y un planazo total si hay peques rondando por ahí. Eso sí, te aviso: hacerlas engancha. Una vez empiezas a poner vendas de glasa… ya no quieres parar.
¿Preparado para llenar tu casa de mini momias comestibles? ¡Vamos a ello!
Ingredientes para la masa de las galletas
- 230 g de mantequilla sin sal (a temperatura ambiente)
- 200 g de azúcar moreno
- 1 huevo grande
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 300 g de harina de repostería
- 3 cucharadas de cacao en polvo
- 1/2 cucharadita de levadura química
- 1 pizca de sal
Para decorar las momias más cuquis
- 200 g de azúcar glas
- 1 clara de huevo pasteurizada
- Unas gotitas de zumo de limón
- Ojos de azúcar (o de glasa + chocolate derretido)
- Un poco de chocolate negro derretido (opcional para dibujar detalles)
Tiempo aproximado
Preparar masa: 30 minutos
Reposar en nevera: 1 hora
Hornear: 12 minutos
Decorar: 20 minutos (aunque aquí te aviso que el tiempo vuela)
Cómo preparar las galletas de momia paso a paso
En un bol grande, bate la mantequilla con el azúcar moreno hasta que esté bien cremoso.
Añade el huevo y la vainilla, y sigue mezclando.
Tamiza la harina, el cacao, la levadura y la sal, y ve añadiendo poco a poco a la mezcla. Cuando tengas la masa lista, divídela en dos, envuélvela en film y al congelador o nevera 1 hora.
Precalienta el horno a 180°C.
Estira la masa sobre la encimera con un poco de harina y corta las galletas en forma de rectángulo o con cortador de muñeco (las dos quedan genial para momias).
Hornea durante 10-12 minutos, deja que enfríen en una rejilla… y ahora viene la parte mágica.
Cómo momificarlas y darles vida
Para hacer la glasa, bate la clara de huevo con el azúcar glas y unas gotitas de limón hasta que esté espesa.
Pon la glasa en una manga pastelera (boquilla fina) o en una bolsita con un pequeño corte.
Haz líneas irregulares por toda la galleta como si fueran las vendas de la momia. Cuantas más líneas cruzadas, mejor.
Coloca los ojitos justo donde queden huecos entre las vendas. Si no tienes, píntalos con chocolate negro derretido.
Deja secar bien la glasa antes de guardarlas o manipularlas.
Ideas extra para decorarlas a tu estilo
- Momias a todo color: añade colorante a la glasa y crea momias arcoíris.
- Momias terroríficas: unas manchitas de chocolate rojo (sangre fake) y tienes momias versión peli de miedo.
- Momias locas: ponles un solo ojo, tres, ojos gigantes o expresiones divertidas.
Consejillo mundohalloween extra
Lo más bonito de estas galletas es que cada momia es diferente. Así que si las haces con peques, déjales crear sus propias versiones. Vas a flipar con lo creativos que son.
Y por supuesto… ¡no te olvides de presentarlas bien chulas! Una bandeja con telarañas falsas, algún murciélago decorativo y listo: tienes un rincón de Halloween de foto total.