4:30 de la madrugada en la reserva de la biosfera de Calakmul, Campeche. El olor a humedad penetrante, guano fresco y caliza mojada se pega a las fosas nasales mucho antes de atisbar cualquier grieta.
A oscuras, el murmullo continuo de tres millones de murciélagos sobre la boca del socavón suena exactamente igual que un río subterráneo a punto de desbordarse.
Aquí abajo el frío te entra por las botas. Resulta imposible no sentir el terror numinoso que experimentaron los antiguos mayas cuando bautizaron a esta criatura como Camazotz.
¿Quién es Camazotz y cuál es la leyenda del dios murciélago maya?
Camazotz es la deidad maya de la noche, el sacrificio humano y la muerte, cuyo nombre proviene de los vocablos K’iche’ k’ame (muerte) y sotz’ (murciélago). Su leyenda principal está recogida en el Popol Vuh, donde habita el Zotzilaha (la casa de los murciélagos) en el inframundo de Xibalbá. Puedes leer más sobre esto en Quién es el Mohán: la leyenda.
En el relato sagrado, este ser de fisonomía antropomorfa decapita al héroe mítico Hunahpú cuando este comete la imprudencia de asomar la cabeza fuera de su cerbatana de caña para ver si ya amanecía.
Las representaciones en vasijas y estelas del periodo Clásico maya (250-900 d.C.) muestran a una figura humana con cabeza de murciélago, orejas erguidas y una hoja de obsidiana en el morro.
Nadie me había avisado de que no era una entidad malvada en el sentido judeocristiano. Era un agente de transformación sangrienta que custodiaba el umbral entre el mundo terrenal y las dimensiones oscuras del cosmos.
¿Dónde se originó el culto al dios murciélago en la cultura maya?
El culto al dios murciélago nació hacia el año 100 a.C. entre los zapotecas del valle de Oaxaca antes de extenderse al sur. Los mayas K’iche’ de los Altos de Guatemala lo integraron en su panteón principal durante el periodo Preclásico Tardío.
Durante mi estancia en la selva campechana conversé largo rato sobre esta cosmovisión junto a una hoguera de campamento.
Rigoberto Xiu, guía maya y biólogo local de Calakmul, me aclaró la percepción ancestral sobre esta figura mientras ajustaba la cinta de su linterna frontal.
«Para el turista occidental el murciélago es un vampiro de película o un demonio enfurecido», me explicó Rigoberto Xiu con una sonrisa tranquila. «Para nuestras comunidades, Camazotz representa la fuerza que devora la noche para que la tierra pueda purificarse y renacer al alba».
Mi propia torpeza cultural me jugó una mala pasada esa misma madrugada (y todavía me da bastante vergüenza confesarlo en público).
Intenté rendir un particular homenaje dejando una manzana cortada a la entrada del socavón, pensando que atraería a las especies de la zona.
El propio Rigoberto tuvo que sacarme del error a risas, señalando que las especies insectívoras de la caverna ignorarían la fruta por completo y que solo estaba logrando atraer a miles de hormigas guerreras a nuestras mochilas. Puedes leer más sobre esto en ¿Por qué se celebra Halloween? El.
¿Qué diferencia a Camazotz de la figura del vampiro en Halloween?
Camazotz encarna el ciclo cosmogónico de muerte y renovación agrícola, mientras que el vampiro del folclore europeo representa la maldición del individuo no-muerto. La iconografía maya del murciélago vincula la sangre derramada con la fertilidad de la tierra.
El murciélago gótico de la fiesta de Halloween deriva de las supersticiones eslavas del siglo XVIII y la literatura victoriana de Bram Stoker.
En contraste, las vasijas ceremoniales halladas en Copán (Honduras) exhiben al dios murciélago sosteniendo un corazón palpitante en una mano y un cuchillo de pedernal en la otra.
Esta simbología confirma que funcionaba como un verdugo divino del inframundo, una pieza imprescindible para que el sol pudiera cruzar la noche sin ser destruido.
El guía turístico comercial te llevará a parques temáticos de la Riviera Maya donde cobran entradas desorbitadas por un espectáculo con altavoces y actores disfrazados de plástico. Tú ve a las cimas cavernosas de la selva real.
Esa versión adulterada para el consumo rápido no conserva nada del temor sagrado a la oscuridad que guardan las comunidades indígeneas del sureste mexicano.
¿Cómo visitar las cuevas de murciélagos en México y ver su salida?
El Volcán de los Murciélagos en Calakmul se visita al atardecer (17:00 a 19:00 horas) pagando una cuota de acceso comunitario de 150 pesos mexicanos (7,50 euros). La mejor época del año para presenciar el avistamiento es entre los meses de mayo y octubre.
Para llegar por libre desde el municipio de Xpujil, puedes abordar un transporte colectivo local por 250 pesos mexicanos (12,50 euros) que te deja en el inicio del sendero protegido.
El peaje oficial a la Reserva de la Biosfera de Calakmul exige un pago adicional de 85 pesos mexicanos (4,20 euros) por persona gestionado por la CONANP.
Es obligatorio acudir vestido con calzado cerrado de montaña, pantalón resistente y abstenerse de aplicar repelentes químicos o cremas solares antes de situarse junto a la cavidad.
La columna informe de millones de mamíferos voladores emergiendo en una espiral interminable hacia el cielo dura casi dos horas completas.
Esto no sale en ninguna guía de viajes rápida: el viento helado provocado por el aleteo masivo desciende la temperatura ambiental casi cuatro grados en pocos minutos.
He aprendido a lo largo de estos viajes que el miedo adopta acentos distintos en cada rincón del planeta.
Aquel día en Campeche, tiritando bajo el rumor ensordecedor de millones de alas rozándome la frente, entendí la sobrecogedora verdad que los talladores mayas dejaron grabada en la piedra hace dos milenios.
¿Te atreverías a quedarte a oscuras frente a la boca de una caverna para sentir el aliento real de Camazotz?